Daddy Issues

Huelga decir que somos el producto de nuestras experiencias. Parece obvio que las mismas son vivencias subjetivas sobre unos hechos objetivos. La diferencia entre hechos y experiencia se debe, según mi entender, a dos cuestiones: la percepción, con la limitación de información de que disponemos en cada momento y nuestro bagaje mental y emocional, que son mucho más limitantes que la falta de información.

A veces percibimos señales marcadas por un sesgo temporal, como pueden ser situaciones emocionales o preocupaciones mentales, como, por ejemplo, la huella de nuestras experiencias infantiles, percibidas respecto a la relación, o la falta de ella, con nuestros progenitores. Cuando percibimos que es una experiencia limitante que nos afecta profundamente a nuestro ahora, lo etiquetamos como trauma y nos alejamos de ello sin pensarlo, como si fuésemos niños a punto de sufrir de nuevo una experiencia negativa. La huida nos deja una zona de bloqueo, inexplorable, dañina (o eso creemos). Nos provoca desazón, indefensión y nos afecta a nuestro vivir en el presente.

Si persistimos en la huida, pronto nuestros conflictos internos se rozarán con los conflictos internos de otros seres con los que nos crucemos. Causaremos molestias, daños temporales o heridas profundas, según sea la implicación de los sujetos. Podremos evitarlo, pero seguramente no sepamos cómo y eso nos provoca otro daño por juzgarnos y condenarnos en el mismo pensamiento. Pero… ¿quién tiene ganas o energía para ir detrás de nuestros propios fantasmas a tirar de la sábana?. Normalmente casi nadie. Para ello debemos ser conscientes, vigilarnos y dotarnos de la voluntad necesaria para terminar una tarea que creemos se puede posponer.

Inclinándome un poco hacia la rama teórica, la teoría del apego de Bowlby, establece tres tipos de apego inseguro:

  • Ansioso-preocupado: Quieren estar cerca de los demás, les preocupa que su pareja no esté cuando la necesitan. Esto los hace muy aferrados y exigentes.
  • Temeroso-evasivo: tienen problemas para confiar en sus parejas por miedo a salir lastimados. Esto puede hacer que sean desapegados
  • Desdeñoso-evitante: evitan formar relaciones estrechas y sus desafíos emocionales

Una persona puede tener problemas de apego porque uno o ambos de sus cuidadores eran:
  • Ausente físicamente gran parte o todo el tiempo.
  • Emocionalmente distante.
  • Abusar física, sexual o verbalmente.
  • Ansioso y autoritario.
  • Un adicto a sustancias.
  • Crítico y degradante.
  • Poco confiable.
  • Indiferente o negligente con las responsabilidades parentales.
Señales de la existencia de estos asuntos:
  • Buscar que su pareja le tranquilice constantemente.
  • Tener signos de apego ansioso: celos, codependencia y sobreprotección.
  • Desconfianza y poca apertura a la pareja,que contribuyen a mayores inseguridades y ansiedades.
  • Miedo a la soledad (a veces prefiriendo estar en una relación poco saludable).
  • Tener conductas hipersexuales o de riesgo para tratar de tener afecto y amor.
  • Dificultad en establecer y mantener límites saludables en sus relaciones.
  • Sentir atracción únicamente por hombres mayores.
  • Tener pánico a la vulnerabilidad, a la vez que necesitar constantemente tranquilidad y afecto.
  • Idealizar a tu pareja y complacer a otras personas para hacerlas felices.

Caitlin Cantor sugiere para superar estas limitaciones, reconocer que tu(s) padre(s) es(son) responsable(s) de tus problemas. Y recomienda:
Reconocer.
Combinando educación y conciencia, buscamos reconocer cómo te afectó la relación con tu padre y cómo puedes “reconfirmar viejas creencias” al recrear patrones infantiles en tus relaciones actuales.
Llorar.
Permítete sentir el dolor de la relación de entonces y llora por lo que te perdiste. Curarse así «implica ira, implica duelo… Es una oportunidad para sentir tristeza por tu yo más joven, que no obtuvo lo que necesitaba».
Aprender.
Reconocidas las creencias de la infancia y cómo impactan sus relaciones actuales, podemos reemplazarlas por otras nuevas y más saludables. Esto implica darse cuenta de que cuando estás en una relación con alguien que es emocionalmente distante o que no te trata como quieres «ese no es un problema que [debas] resolver, es información sobre esa persona… Nunca se trató de ti.»

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